
La ciudad
Oh la lá! París, destino turístico más popular del mundo, la ciudad más hermosa, elegante y espectacular, romántica, cuna de la moda, el perfume y el glamour, del cine, el chárme y el arte gourmet. La riqueza histórica y cultural de Paris ha inspirado a miles de artistas y creativos de todo rubro: cantantes, fotógrafos, cineastas, escritores, modistos, diseñadores. París, escenario de películas memorables, libros famosos y obras teatrales, nombrada en canciones, poemas y reproducida en fotografías y formas artísticas de toda índole. Su sobrenombre más célebre es "Ciudad Luz" (Ville lumière), por su fama como centro de las artes y la educación; también remite a su vanguardia en la instalación de la iluminación urbana.
El Sena recorre París de este a oeste, delimita norte (orilla derecha) y sur (izquierda) de la ciudad, y atraviesa el centro histórico, marcado por dos islas: la Cité y Saint-Louis. 20 distritos parisinos -grandes barrios administrativos- se distribuyen desde el centro de la ciudad como un caracol, en el sentido de las agujas del reloj. El área urbana es la 2º más grande de Europa y junto con Londres, Île-de-France conforma el centro económico más importante del continente.
París es la Torre Eiffel, la Catedral de Notre-Dame, los Campos Elíseos, el Arco de Triunfo, la Basílica del Sacré Cœur, de Los Inválidos, el Panteón, el Arco de la Defensa, la Ópera Garnier y el Montparnasse, instituciones reconocidas mundialmente como el Louvre, el Museo de Orsay y el Nacional de Historia Natural de Francia. La ciudad de los placeres es sede también de grandes ferias y salones internacionales (del automóvil, de la Agricultura, Feria de París, la Maratón), festivales (Quartier d´Éte, Fête des Jardins, Fête de la Musique, la Nuit Blanche), desfiles de alta costura, el Carnaval. París es la ciudad que no puedes dejar de conocer con Clickbed.com. Definitivamente, siempre tendremos París.
Historia de París
La capital de Francia, testigo de numerosas y variadas ocupaciones, ha transformado en patrimonio la invasión de su identidad. Los primeros habitantes de la Île de la Cité fueron los parisii, tribu celta de la Galia, (200 años A.C.) y su capital era Lucotetia. Durante 3 siglos los romanos aportaron su saber urbanístico y la contracción al nombre Lutecia; “París” lo sustituyó recién a finales del siglo IV. Ya en París, llegan las invasiones bárbaras y la leyenda de Santa Genoveva, su actual patrona, resistiendo al rey de los hunos, Atila; los vikingos la ocuparon en la edad Media, los ingleses en el siglo XV. También fue escenario de la Guerra de los Cien Años. El Renacimiento, grandes reyes y grandes obras arquitectónicas, fastuosidad y lujo, gestaron en la fortaleza de la Bastilla la Revolución Francesa. Igualdad, libertad y fraternidad, borradas de un golpe por Napoleón Bonaparte y sus guerras.
El segundo imperio napoleónico desarrolla en manos del Barón Hausmann la transformación urbana más significativa: el París moderno, de largos bulevares y hermosos edificios, anchas avenidas y parques que duplican los valores inmobiliarios. Y llegan los prusianos: invasión, destrucción del Ayuntamiento, de la tercera parte de la ciudad y sus habitantes. Entre 1860 y 1910 se construyen los music-halls, teatros y salas de espectáculos. La Belle Époque. París es una fiesta: en 1889, se inaugura la torre Eiffel. Y esta vez, una crecida del Sena invade la ciudad.
El siglo XX explota de música y arte, los años de vanguardia artística y del Charleston aturden París para olvidar la Primera Guerra Mundial. Durante la Segunda Guerra, 4 años de ocupación nazi; la resistencia francesa, el general de Gaulle y la liberación desfilan por los campos Elíseos. La postguerra, el Mayo francés, con la Sorbona ocupada por estudiantes y nuevos graffitis inmortalizan la imaginación al poder: la esencia de París.







